La provocadora apuesta de las entidades por las tarjetas de crédito está pasando una dura factura a sus cuentas en forma de una ola de impagos. no es lo único. la banca se enfrenta a un descenso inédito del volumen de compras con estos productos en comercios. Hace más de tres años, en vísperas del puente de la Constitución de 2005, la maquinaria comercial de las entidades españolas empezaba a estar sobre aviso para un cambio radical de escenario. La banca firmaba entonces la paz con los comercios y convenía rebajar, de forma formidable, las comisiones que cobraba en los pagos con tarjetas en las empresas.