Las tarjetas de crédito constituyen un instrumento o un producto financiero complejo que ha sido objeto de seguimiento y estudios por numerosos economistas y escuelas de economía; tanto en finanzas y como por la teoría de la organización industrial debido a su naturaleza como producto "bancario". Las tarjetas de crédito cumplen simultáneas tareas de crédito y medio de pago, lo que en un principio las hace complicadas a la hora de clasificarlas o contabilizarlas como dinero o como crédito.