La deuda de Tarjetas de Credito
Comúnmente, los clientes en mora porque vivían sin trabajo como era habitual en la clase media continuaban pagando el mínimo mensual para no incurrir en cese liso y llano. Desde finales del 2008, en cambio, los desempleados van dejando de hacerlo y eso perjudica a entidades financieras, cadenas minoristas con tarjetas propias, etcétera.
Comúnmente, los clientes en mora porque vivían sin trabajo como era habitual en la clase media continuaban pagando el mínimo mensual para no incurrir en cese liso y llano. Desde finales del 2008, en cambio, los desempleados van dejando de hacerlo y eso perjudica a entidades financieras, cadenas minoristas con tarjetas propias, etcétera.
Para numerosos prestamistas, pues, esas pérdidas principian a superar las generadas por la desocupación. En el fondo, el problema es igual. Reside en la adicción de público, comercios y bancos al dinero plástico. ¿Entonces? Simple: cada día más acreedores miran para otro lado y postergan acciones contra sus deudores.
Pero todo tiene un límite. Varios analistas del segmento temen que, tarde o temprano, millones de morosos ya no podrán siquiera efectuar pagos simbólicos. Ello le creará un nuevo agujero a un sistema financiero que aún no se recobra del desplome hipotecario. La situación contiene un agravante: en general, las pruebas ácidas efectuadas sobre bancos líderes no tuvieron en cuenta las tarjetas. En buena medida, porque muchas entidades emisoras no estuvieron entre aquellas diecinueve.
Pero todo tiene un límite. Varios analistas del segmento temen que, tarde o temprano, millones de morosos ya no podrán siquiera efectuar pagos simbólicos. Ello le creará un nuevo agujero a un sistema financiero que aún no se recobra del desplome hipotecario. La situación contiene un agravante: en general, las pruebas ácidas efectuadas sobre bancos líderes no tuvieron en cuenta las tarjetas. En buena medida, porque muchas entidades emisoras no estuvieron entre aquellas diecinueve.